En Afiris somos especialistas en crear empresas y por nuestra labor como formadores tenemos la oportunidad de conocer muchos proyectos empresariales.

En este artículo repasábamos los 25 errores antes de darse de alta en autónomos. Hoy nos centramos en los 25 errores financieros más comunes que vemos en el momento de emprender.

“ Los números no son lo mío, yo soy de letras”

“ Controlar el dinero es muy complicado”

“ Para qué tengo que gestionar el dinero de mi empresa si facturo cuatro duros”

No valen excusas, es vital que tengas un conocimiento básico acerca de cómo gestionar las finanzas de tu negocio.

Lo que no son cuentas, son cuentos.

1. No tener un plan

Plan financiero, plan de viabilidad, cuaderno escrito a boli… como quieras, se trata de aterrizar todas tus ideas en un papel y tener esa información disponible y actualizada.

2. No hacerse las preguntas adecuadas.

Sabemos que es más bonito y entretenido  pensar en el color del logo pero deberías poder responder a preguntas como estas.

¿Qué financiación necesito a corto, medio y largo plazo? ¿Con que recursos económicos personales y familiares, financiación externa, posibles subvenciones y ayudas puedo contar? ¿Qué plan de contingencias voy a tener para imprevistos y desfases financieros? ¿Qué liquidez necesito periódicamente para atender la devolución de los préstamos? ¿Cómo puedo crecer sin endeudarme?

3. No tener un plan B.

Igual pensabas que ibas a acertar a la primera… contempla diferentes escenarios y opciones. 2020 trajo una pandemia mundial y muchos negocios tuvieron que hacer un plan de supervivencia.

4. Altas dosis de optimismo.

Está relacionado con lo anterior. Tu proyecto te hace mucha ilusión, te encanta la idea y tienes la seguridad de que lo vas a petar. Ojo con esa miopía emprendedora, el mercado te dará la respuesta y debes saber que los imprevistos pueden ocurrir.

5. No plantearse que tu empresa puede cerrar.

Ya sentimos hablar de tragedias pero si miramos las estadísticas, en los primeros cinco años hay muchos proyectos que se quedan con el camino. Una startup o proyecto que empresa puede ser un agujero negro por el que se va el dinero, siempre puedes invertir más. Por eso si no ves viabilidad, lo mejor puede ser cerrar la empresa.

Ánimo, no es un fracaso, considera que te has pagado un máster.

6. No contemplar todos los gastos en el presupuesto.

Los planes de viabilidad y presupuestos se elaboran en base a estimaciones, y en la mayoría de ocasiones surgen gastos inesperados que no se habían incluido.

7. Depender excesivamente de terceras personas.

Por ejemplo, en el caso de recibir inversión externa para financiar el negocio. El dinero es bienvenido pero es importante poder decidir libremente y por tanto pactar las condiciones lo mejor posible. Si emprendes en compañía, un pacto de socios es fundamental. Y si quien te presta dinero es tu familia o amigos, es importante que lo tengas bien formalizado.

8. Costes fijos demasiado elevados

Necesitas agilidad y flexibilidad, comienza con una estructura lo más ligera posible.

9. No diferenciar gasto de inversión.

Al principio cuando se empieza es lógico querer hacerlo todo para ahorrar dinero, lo que no quiere decir ahorrar preocupaciones, tiempo…

“Si lo hago yo, es gratis” no es una afirmación válida ya que te puede salir caro. Confía en profesionales que te puedan ayudar a impulsar tu negocio, serán euros bien invertidos.

10. No darse de alta correctamente, saltándose la legalidad.

Tu plan de negocio tiene que ser viable teniendo en cuenta el gasto de la cuota de autónomos, los costes del alta si existen, etc. Es fundamental hacer las cosas bien y declarar toda la actividad económica realizada.

Cuando se tienen pocos ingresos la cuota de autónomos puede suponer un peso importante en la previsión del plan de negocio, y las personas emprendedoras nos consultan si se puede facturar sin ser autónomo.

11. Mezclar las finanzas personales y las del negocio.

Los cruces de pagos y facturas nos despistan para valorar cuál es la situación real de nuestra economía empresarial y familiar. En el caso de una sociedad limitada se separan mucho más las cuentas, y aun así en ocasiones ocurre esta mezcla con las finanzas del socio.

12. Endeudarse sin que la empresa sea rentable.

Solicitar financiación para una empresa que no funciona es intentar revivir a un zombie.  Si la bola de deuda se hace grande, es mejor tratarlo a tiempo para que no afecte al patrimonio empresarial y personal.

13. No gestionar bien los cobros.

Es importante evaluar bien la solvencia de tus clientes, además de realizar una buena gestión de facturación y cobro.

14. No ponerse un sueldo.

Si no quieres tener un hobbie muy caro, y que el negocio te permita pagar tus facturas, tienes que contemplar el salario desde ya. Si quieres cobrarlo en cómodos plazos o que el importe sea variable, tú eliges pero que esté contemplado en el plan de viabilidad de tu proyecto.

15. Tener poca planificación.

Las prisas son malas consejeras, es importante una planificación a corto, medio y largo plazo.

16. No poner los precios correctamente.

Por ejemplo, por no tener en cuenta los costes fijos.

A la hora de establecer precios y hacer los cálculos de viabilidad de tu negocio, es fundamental tenerlos en cuenta tanto los costes fijos como los variables.

17. Que la viabilidad dependa de subvenciones.

Si llegan ayudas públicas, serán bienvenidas, pero no puedes condicionar la viabilidad de tu negocio a las subvenciones, puede que nunca las recibas o aunque te beneficies, no las cobres tan pronto como pensabas.

18. No tener un colchón de ahorro.

Aunque al principio no puedas aportar mucho a ese colchón, tener dinero ahorrado te dará tranquilidad.

19. Descuidar la contabilidad.

Sabemos que no es lo más divertido, pero llevar una contabilidad ordenada y una administración adecuada te ahorrará dolores de cabeza. Es importante llevar los libros contables en regla y te recomendamos digitalizar toda la documentación si es posible. Existen programas de facturación gratuitos que te pueden ayudar.

En caso de inspección de Hacienda o comprobación, cuanto más ordenado esté todo mejor.

20. No elegir las fórmulas de financiación adecuadas.

Si tienes que realizar inversiones que se amortizan a largo plazo, no te interesará una cuenta de crédito a un año, tendrás que buscar una opción coherente con la inversión realizada. Por eso a la hora de financiar tu proyecto, hay que estudiar bien las necesidades operativas de financiación y elegir los productos financieros adecuados.

21. Desestimar contratar seguros por el coste.

Seguros que ofrezcan una buena cobertura de su actividad. Entendemos que todo suma, pero los seguros están para no usarlos y tener tranquilidad, y algunos son obligatorios o altamente recomendables, como el seguro de responsabilidad civil.

22. No aprender finanzas básicas.

Un curso gratuito de contabilidad, otro curso para facturar correctamente… el saber no ocupa lugar y la gestión de tu negocio mejorará.  La educación financiera es fundamental.

Sabemos que la formación en marketing online puede ser más divertida que la contabilidad de costes, pero es muy importante que aprendas a gestionar tu empresa desde el punto de vista contable, fiscal y financiero. Invierte en ti, en tu desarrollo profesional, empresarial y personal.

23. No ponerte en manos de un profesional de la asesoría fiscal para que te ayude a optimizar impuestos.

Lo ideal es que puedas llevar un control interno del negocio como indica el punto anterior y trabajéis en equipo para conseguir los mejores resultados.

Consulta nuestros servicios por si podemos ser de ayuda, llevamos más de 30 años realizando asesoramiento fiscal en Zaragoza (trabajamos en casi toda España).

24. No gestionar bien los cobros y pagos.

¿Cómo conseguir liquidez para tu negocio?
Pues entre otras acciones, mejorando la gestión de cobros y pagos.

Ofrece opciones de pago a tu clientela. Transferencia, pago con tarjeta, efectivo… que se pueda elegir para la comodidad de la persona que está pagando.

Gestiona bien los impagos. Tener que reclamar una deuda es una situación incómoda, pero cuando surge un cliente moroso hay que abordar la situación cuanto antes. Recuerda que si cumples los requisitos puedes recuperar el IVA.

Es importante que exista claridad en los presupuestos y tarifas. Si todo está claro, evitarás conflictos y malentendidos en el momento de enviar la factura.

Además de facturar correctamente, y que la factura tenga bien los datos fiscales  y evitar cualquier error que retrase la aceptación por parte de tu cliente.

25. Falta de liquidez por no controlar bien el flujo de caja.

Vender no es cobrar y comprar no es pagar, además de tener eso claro nuestro consejo es que puedas realizar un buen plan de tesorería y tener la información actualizada. La liquidez es lo que puede salvar a una empresa. Recuerda que necesitarás liquidez para pagar impuestos.

Por el contrario, si tienes que recibir una devolución de impuestos ya puedes tener paciencia.

Evita tener demasiado stock, comprando como si no hubiera un mañana. Reducirás costes de logística y almacenaje y no tendrás dinero parado en forma de mercancía.

Análisis de viabilidad de un negocio

Si haces un análisis de viabilidad acompañado de un plan financiero y lo dejas en el armario, no sirve para nada, tiene que ser un documento vivo que te ayude a evaluar si se cumplen o no las previsiones que has hecho y a establecer objetivos financieros.

Es fundamental que pongas atención a los números de tu negocio para emprender y crecer de forma sostenible. Te aconsejamos que conozcas y controles tres aspectos fundamentales.

Liquidez.

Que no falte dinero para pagar y cubrir imprevistos. 

Solvencia.

Capacidad de poder hacer frente a los compromisos financieros y crecer.

Rentabilidad.

Es fundamental saber cuánto gana tu proyecto y tener beneficios suficientes para reinvertir y conseguir mejorar la rentabilidad.

Si necesitas crear tu empresa, en Afiris te ayudamos a elaborar un plan de viabilidad económico y te informamos de todos los trámites necesarios. Si quieres beneficiarte de nuestro consejo profesional contacta con nuestra asesoría fiscal en Zaragoza.