Un año más, llega el momento de acudir a la cita con Hacienda. En principio todos los contribuyentes están obligados a declarar, pero existen unas cuantas excepciones que vamos a repasar.
El hecho de no estar obligado a declarar no impide presentar la renta si es favorable por lo que siempre es recomendable calcularla para no perderse ninguna devolución.

Consulte con Afiris asesoría de empresas, le aconsejaremos lo mejor para optimizar su factura fiscal.
No existe la obligación de declarar cuando se perciben sólo las siguientes rentas
Rendimientos del trabajo:
Límite de 22.000 € cuando la renta se perciba de un solo pagador o se perciban rendimientos de más de un pagador y concurra cualquiera de las dos situaciones siguientes:
. Que la suma de las rentas obtenidas por el segundo pagador y demás no superen los 1.500 €.
. Cuando lo que se perciba sea pensiones de clases pasivas y el tipo de retención se determine por el procedimiento especial previsto al efecto.
Límite de 11.200 € cuando se dé cualquiera de las siguientes situaciones:
.Que el rendimiento proceda de más de un pagador y la suma de las rentas obtenidas por el segundo y restantes pagadores superen los 1.500 €. (Esto obliga a declarar a la mayoría de gente que ha tenido dos trabajos en un año).
.Que el rendimiento corresponda a pensiones compensatorias.
.Que el pagador no tenga obligación de retener.
. Que se perciban rendimientos del trabajo sujetos a tipo fijo de retención.
Rendimientos de capital mobiliario o ganancias patrimoniales sujetas a retención o ingreso a cuenta cuando las percepciones sean inferiores a 1.600 €.
Rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos íntegros del capital mobiliario no sujetos a retención derivados de letras del Tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado con el límite conjunto de 1.000 €.
Tampoco existe obligación de declarar cuando se obtengan exclusivamente rendimientos íntegros del trabajo, de capital o de actividades económicas así como ganancias patrimoniales, con el límite conjunto de 1.000 € y pérdidas patrimoniales de cuantía inferior a 500 €.

Están obligados a declarar los contribuyentes que quieran aplicar deducciones (adquisición de vivienda, cuenta ahorro empresa, doble imposición internacional) o hacer aportaciones al patrimonio protegido de discapacitados o a sistemas de previsión social.
También para obtener devoluciones por retenciones, ingresos a cuenta o pagos fraccionados, educción por maternidad y nacimiento o retenciones por IRNR cuando se haya adquirido la residencia en 2009.

Y siempre están obligados a declarar quienes realicen actividades económicas y superen los 1.000 € de ingresos brutos.