Hacienda manda cartas, y no precisamente de amor. Si alguna vez has recibido un requerimiento de Hacienda sabes lo que se siente, a la mayoría de las personas les genera inseguridad. Tal vez está todo correcto, pero el simple hecho de que Hacienda nos investigue suele ser motivo de preocupación.

En este post vamos a repasar los pasos a seguir en caso de recibir un requerimiento de Hacienda para que puedas gestionarlo tú o si se lo encargas a un profesional de la asesoría fiscal, opción que te recomendamos para evitarte quebraderos de cabeza, conozcas el procedimiento.

Cómo llegan las notificaciones y requerimientos

Las notificaciones de la Agencia Tributaria se envían por correo certificado o a través del buzón electrónico, en ambos  casos hay que firmar el acuse de recibo por su recepción. Desde la fecha de firma empieza a contar el plazo que tienes para atender el requerimiento.

¿Y si estoy de vacaciones? Aunque agosto es un mes para disfrutar del tiempo libre y mucha gente está de vacaciones, la Agencia Tributaria no cierra, así que debes saber que esos días puede enviarte una notificación. Para la Administración los días de agosto son días hábiles a efectos de notificaciones, exactamente igual que el resto del año. Si recibes las notificaciones por vía electrónica, existen los “días de cortesía”. Son 30 días al año que las empresas pueden escoger en los que Hacienda no envía notificaciones.  Este trámite debe hacerse como mínimo, 7 días antes del primer día que queramos empezar ese descanso de notificaciones.

Ten en cuenta que si recibes una notificación electrónica tienes 10 días hábiles desde la recepción para dar una respuesta. Si pasa ese plazo se dará la notificación por leída y si no se ha contestado el trámite seguirá su curso.

Si tienes un asesoría que te ayuda con los trámites, puedes darle apoderamiento para que reciban las notificaciones en tu nombre.

Me ha llegado un requerimiento de Hacienda, ¿Qué hago?

    1. Lo primero, no esconderse. Aunque no quieras coger la notificación, te van a acabar notificando si o si.
    2. Apunta la fecha de recepción de la notificación, ya que a partir de ahí comienza a contar el plazo de los diez días hábiles.
    3. Lee atentamente. La redacción de las notificaciones de Hacienda suele ser enrevesada y a veces no queda claro lo que están pidiendo. Si no entiendes el requerimiento lo mejor es consultar con un profesional de la asesoría fiscal para que te ayude a gestionarlo y ahorrar tiempo y preocupaciones.
    4. Contesta. Tendrás que presentar la documentación que te piden o depende de lo que sea si no estás conforme, presentar alegaciones.

En la sede electrónica de la AEAT, en la sección de “Trámites destacados”, apartado “Contestar requerimientos o presentar documentación relacionada con una notificación recibida de la AEAT”. Para continuar los trámites necesitas lo siguiente:

Con esa identificación  puedes consultar la notificación o notificaciones pendientes así como responderlas y presentar la documentación necesaria. Esta documentación se puede adjuntar con ficheros de documentos con formato pdf o word. Si los medios telemáticos no son lo tuyo, tienes la opción de responder por correo convencional o pedir una cita personal.

¿Qué pasa si no respondo?

La falta de contestación de un requerimiento tiene efectos irrevocables. Si nos piden documentación, el no aportar la misma puede acarrearnos una multa de 150 euros. Si lo que nos mandan es una propuesta de liquidación y no alegamos, la propuesta de la Agencia Tributaria se entenderá firme, por lo que directamente nos remitirán una carta de pago para abonar lo que proceda, sin admitirnos alegaciones una vez llegado a ese punto.

El último paso. Esperar a que la Agencia Tributaria se pronuncie. ¡Paciencia!

¿Qué tipos de notificaciones y requerimientos existen?

  • Comunicación: El documento o es simplemente informativo y no requiere de ninguna respuesta.
  • Requerimiento respecto de otra persona o empresa: Hacienda solicita información o documentación para contrastar. Siempre debes responder, aunque no tengas esa información, debes responder diciendo que no la tienes.
  • Diligencia de embargo de créditos: Son instrucciones respecto a la deuda de una tercera persona o empresa con Hacienda, no de tu propia empresa. Desde que la recibes si le debes algo a esa tercera persona no debes pagar nada, e informar a la Agencia Tributaria de los créditos pendientes que se encuentran embargados.

Procedimientos de comprobación limitada

El departamento de Gestión Tributaria puede comprobar nuestras declaraciones de impuestos, y enviar varios tipos de notificaciones.

– Notificación de requerimiento. Consiste en presentar a la Agencia Tributaria la documentación que requiera en el lugar y plazo que se indique.

– Notificación de propuesta de liquidación. En esta comunicación la Agencia Tributaria nos anuncia que modifica alguna declaración que hayamos presentado. Si no estamos de acuerdo, se pueden presentar alegaciones en el plazo establecido para hacerlo.

– Notificación de resolución del procedimiento. Una vez se han presentado alegaciones, la Agencia Tributaria nos contesta con la resolución y acuerda una liquidación si procede. Si no estamos conformes, se puede recurrir dentro del plazo establecido.

  • Providencia de apremio: Esta notificación procede en el caso de que exista una deuda tributaria y haya pasado el plazo voluntario para ingresarla. Hacienda aplica un recargo sobre la deuda y se generan además unos intereses por el retraso en el pago de dicha deuda.
  • Notificación de inicio de inspección: Es la peor notificación que puedes recibir. Puede ser que esté todo bien, pero sólo por el tiempo que vas a invertir en preparar papeles desearás no haberla recibido. A veces las inspecciones son aleatorias, pero otras veces se promueven ante indicios de fraude fiscal. Esta notificación avisa del inicio del procedimiento y cita a la empresa para presentar toda la documentación requerida. El inspector irá tramitando diligencias mientras investiga los hechos, que finalizarán con un acta de inspección. Los órganos de inspección pueden pedirte información de facturas, documentos bancarios, contratos… y todo lo que consideren para probar que todo está en orden.
  • Notificación de expediente sancionador: Esta notificación se refiere a una sanción que se impone, informando del expediente al que se refiere, por ejemplo imaginemos una revisión de renta en la que nos hemos dejado de ingresar una cantidad. Pues al margen de la conclusión de ese procedimiento, se inicia un expediente sancionador para que abonemos la sanción correspondiente a no haber hecho las cosas bien en su día. Se pueden presentar alegaciones si no se está de acuerdo con la sanción.

¿Te ha llegado alguna vez algún requerimiento de Hacienda?

¿Necesitas ayuda para resolver alguno? En Afiris estaremos encantados de atenderte.