En Afiris nos gusta crear empresas y ser testigos de la ilusión de las personas emprendedoras que inician su negocio. Ayudarles cuando las cosas no van bien no resulta tan gratificante pero es una parte importante de nuestro trabajo acompañándoles en el camino empresarial.

En momentos de incertidumbre e inestabilidad económica es importante que las personas que están detrás de la empresa tengan tranquilidad y seguridad en los pasos que van dando y las personas que asesoramos profesionalmente contribuimos a ello.

La crisis sanitaria del COVID-19, el maldito coronavirus también es una crisis económica y lamentablemente algunos de los negocios que luchan por sobrevivir se quedarán en el camino.

Ya hemos hablado en algunos artículos de cuánto cuesta cerrar una empresa y de la alternativa a presentar concurso de acreedores, en este artículo queremos contarte todo sobre la Ley de Segunda Oportunidad.

Tras cerrar un negocio o una etapa empresarial, es vital tener la posibilidad de volver a empezar.

La Ley de Segunda Oportunidad no es nueva, está en vigor desde julio de 2015, pero sí que es bastante desconocida.

Es importante que tengas esta información porque en caso problemas financieros serios, podría ser la solución para conseguir que te perdonen tus deudas.

Seguro que te estás preguntando…

¿Puedo liberarme de todas mis deudas?

¿Esto es para siempre?¿Seguro que no me van a reclamar?

¿Qué tengo que hacer para que me perdonen mis acreedores?

Veamos para quién está pensada esta ley y cuál es el procedimiento, que no todo es tan fácil, bonito y barato como puede parecer.

Qué es la ley de Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal que ofrece a particulares y autónomos la posibilidad de superar un bache económico, cuando se encuentran en una situación de insolvencia y no pueden afrontar sus obligaciones financieras, en base a criterios éticos y de justicia social.

Esta ley busca encontrar un equilibrio en el pago de las deudas contraídas, protegiendo a la parte acreedora en momentos financieros complicados y también, en lo que sea posible, salvando el cobro de la parte acreedora.

Esto se materializa mediante negociaciones y acuerdos para flexibilizar o exonear las cuotas de pago de las deudas adquiridas.

Para quién es la Ley de Segunda Oportunidad

Esta normativa está diseñada para las personas que son particulares o que trabajan por cuenta propia como autónomos. Hasta que se aprobó, sólo las empresas contaban con un mecanismo legal para poder renegociar sus deudas, el procedimiento concursal.

A veces se trabaja bajo la figura de autónomo, cuando sería más adecuado crear una sociedad limitada.

Si eres autónomo/a o particular, se establecen tres requisitos principales:

  • La persona deudora debe acreditar que no tiene patrimonio personal para hacer frente a las deudas.

Hay que recordar el principio de responsabilidad patrimonial universal regulado en el Código Civil, que nos dice que cuando asumimos una deuda respondemos de ella con todo nuestro patrimonio, presente y futuro. Teniendo en cuenta la figura del Emprendedor de responsabilidad limitada.

  • Las deudas deberán ser inferiores a cinco millones de euros.
  • Se debe considerar que la persona deudora  ha actuado de buena fe.

Esta buena fe se refiere a que los impagos han sido producto de las dificultades económico financieras y no por una mala gestión intencionada, y que se haya intentado solventar la situación.

No es una ley pensada para evadir las deudas ni mucho menos, sino un mecanismo legal de ayuda a las personas que han demostrado ser buenas pagadoras pero que en la situación económica que afrontan no pueden cumplir con sus compromisos, para que puedan recuperar su estabilidad y seguir adelante.

Por este motivo la persona deudora debe cumplir estos requisitos.

. Que  no haya provocado su situación de insolvencia de manera intencionada, por tanto, no sea culpable del concurso de acredores.

. Que haya solicitado el concurso de acreedores durante los dos meses posteriores a detectar la insolvencia, es decir darse cuenta de que no iba a cumplir con los compromisos de pago.

. No haberse acogido a la Ley de Segunda Oportunidad en los diez años anteriores.

. Haber tratado de realizar una negociación extrajudicial, a través de la mediación, antes del concurso.

. No tener antecedentes de delitos socioeconómicos y contra el Patrimonio, Hacienda y la Seguridad Social, falsedad de documentos o contra los derechos de los trabajadores.

. No haber rechazado una oferta de empleo del SEPE adecuada para su capacidad.

Es fundamental analizar cada caso en concreto, si vas a iniciar este proceso cuenta con asesoramiento legal de profesionales que te ayuden en cada etapa.

Cómo funciona el mecanismo de la Ley de Segunda Oportunidad

Primer paso. El acuerdo extrajudicial.

Consiste en renegociar las deudas e intentar llegar a acuerdos con las partes acreedoras, estableciendo quitas y esperas.

Para esto se suele contar con la figura del mediador concursal.

  • En caso de empresas, se designa un mediador del Registro Mercantil.
  • En caso de personas físicas, puede ser un Notario.

La persona designada realiza un inventario de los activos de la empresa, y elabora una lista de los acreedores, a quienes contacta para comprobar los saldos.

En el plazo de dos meses deberá reunirse con ellos para hacer propuestas.

Si los acreedores que representan la mayoría de la deuda no quieren negociar, se pasa directamente a la siguiente fase.

La persona deudora puede continuar con su actividad, lo único que no puede hacer es solicitar préstamos ni hacer uso de crédito, ni siquiera de las tarjetas.

Pues bien, el mediador concursal hace propuestas y para garantizar el pago el mediador concursal presentará un plan de viabilidad y un calendario de pagos. En este plan las moratorias no podrán superar los 3 años y las quitas serán de como máximo el 25% del importe de los créditos.

Se podrán entregar bienes en pago de las deudas.

Si a los acreedores no les parece bien, podrán presentar propuestas alternativas en los siguientes diez días, hasta que el mediador concursal presenta el plan de pagos definitivo.

Cuando ese plan esté listo, pueden pasar dos cosas:

. Que el plan sea aceptado por los acreedores (tienen que votar a favor los que representen al menos el 60% de la deuda, y el 75% si el pago de la misma se hace con bienes.

Para formalizar el acuerdo se elevará ante Notario en escritura pública, y se publicará la existencia del acuerdo en el Boletín Oficial del Estado y en el Registro Público Concursal.

. Que el plan no sea aceptado y la persona deudora continúe en una situación de insolvencia, con lo cual el mediador solicita ante el juzgado de primera instancia la declaración de concurso.

Segundo Paso. Fase de concurso consecutivo.

En caso de negociación fallida o si el acuerdo extrajudicial no llega a buen término, es obligatorio acudir a la fase de concurso consecutivo. En este proceso entra en juego la Ley de Segunda Oportunidad y el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI).

El juez competente podrá exonerar al deudor del 100% de sus deudas, enseguida vemos las excepciones.

Qué deudas se pueden cancelar con la Ley de Segunda Oportunidad?

No todas las deudas pueden ser canceladas a través de este mecanismo legal. Las que tengan garantía hipotecaria se quedan fuera, salvo en casos de dación en pago cuando el valor del bien no cancele la totalidad de la deuda.

La jurisprudencia más reciente del Tribunal Supremo (sentencia de Julio de 2019) establece que como máximo se podrá exonerar un 70% de las deudas que se hayan contraído con las Administraciones Públicas, como la Agencia Tributaria o la Seguridad Social.

Tras la aplicación de la ley, el nombre de la persona física o empresa sigue apareciendo en las listas de morosos durante algunos años, lo que complica el acceso a la financiación.

Existen 5 años en los que se podría revisar el caso porque si alguna parte acreedora considera que ha habido fraude o irregularidades en el proceso. Por otro lado si cambia la situación de la persona deudora, por ejemplo por recibir una herencia importante, la parte acreedora podría pedir revocación ante la justicia, que tendría que decidir si esos nuevos ingresos deberían servir para cancelar deudas.

Cuánto tiempo tarda el procedimiento.

Como en cualquier otro trámite judicial, el procedimiento puede tardar varios meses. Para optimizar este tiempo te aconsejamos que cuentes con apoyo legal, para preparar bien la documentación y cumplir con los requisitos que te permitan obtener el mejor resultado.

Es importante que una vez presentada la solicitud, se detienen los embargos y se paralizan los intereses para evitar que las deudas sigan creciendo. Por lo tanto permite ganar tiempo y tranquilidad mientras se están negociando acuerdos.

Ventajas de la Ley de Segunda Oportunidad

. Ganar tiempo para poder vender activos y evitar ejecuciones. Se levantan embargos sobre vivienda, vehículos…

. Se congelan los intereses de las deudas (salvo con garantía hipotecaria)

. Se paralizan embargos y ejecuciones.

. Se pueden flexibilizar pagos y proponer quitas para rebajar la deuda, y alargar los pagos mediante esperas de hasta 10 años.

. La unidad familiar cuenta con derecho de alimentos por el importe mínimo inembargable establecido por ley, para las necesidades básicas.

. Probabilidad de conseguir entre un 75% y un 100% de rebaja de la deuda en concurso de acreedores.

. Si se consigue acuerdo los pagos se realizan anualmente, y el primero cuando ha transcurrido un año de la sentencia que fija el convenio con los acreedores, con lo cual se gana todo ese tiempo.

La Ley de Segunda Oportunidad supone un soplo de aire fresco para aquellas personas que se encuentran en situación financiera delicada, asfixiadas por las deudas sin poder hacer frente a los pagos, dándoles una segunda oportunidad para poder continuar con sus negocios.

Un buen asesoramiento y una planificación económico-financiera adecuada evitan problemas.

Y cuando el problema ya está sobre la mesa, es fundamental afrontarlo cuanto antes y buscar soluciones, planteando posibles escenarios.

Si necesitas crear tu empresa, en Afiris te ayudamos y también si te encuentras en un momento complicado como es el de cerrarla y ver cómo te haces cargo e todas las deudas. Llevamos más de 30 años asesorando a pymes y autónomos, consúltanos cualquier preocupación sobre tu negocio, situación personal, familiar o patrimonio.

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