Para contribuir a crear un mundo mejor podemos realizar muchas acciones, y algunas pueden tratarse de aportaciones económicas a entidades sin ánimo de lucro. Fiscalmente las donaciones realizadas por empresas o personas no son un gasto deducible, pero suponen beneficios fiscales a través de deducciones en cuota tanto del Impuesto sobre Sociedades como en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Para poder aplicar la deducción las donaciones deben ser irrevocables, puras y simples, ya sean dinerarias, de bienes o de derechos, o a través de cuotas de afiliación pero siempre que no den derecho a recibir un servicio presente o futuro.  Estas donaciones pueden ser aportaciones esporádicas, las que se pagan periódicamente a través de cuotas o las que se realizan por teléfono o SMS.

Los donativos que gozan de estas deducciones son los realizados a asociaciones declaradas de utilidad pública y organizaciones no gubernamentales, que cumplen los requisitos recogidos en la Ley 49/2002, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. Veamos qué dice dicha Ley,

Titulo II Capítulo 1. Artículo 2  Entidades sin fines lucrativos

Se consideran entidades sin fines lucrativos a efectos de esta Ley, siempre que cumplan los requisitos establecidos en el artículo siguiente:

a)Las fundaciones.

b)Las asociaciones declaradas de utilidad pública.

c)Las organizaciones no gubernamentales de desarrollo a que se refiere la Ley 23/1998, de 7 de julio, de Cooperación Internacional para el Desarrollo, siempre que tengan alguna de las formas jurídicas a que se refieren los párrafos anteriores.

d)Las delegaciones de fundaciones extranjeras inscritas en el Registro de Fundaciones.

e)Las federaciones deportivas españolas, las federaciones deportivas territoriales de ámbito autonómico integradas en aquéllas, el Comité Olímpico Español y el Comité Paralímpico Español.

f)Las federaciones y asociaciones de las entidades sin fines lucrativos a que se refieren los párrafos anteriores.

Para que una asociación pueda acogerse a la Ley 49/2002 de Mecenazgo deberá ser reconocida como entidad de utilidad pública. Esto es una limitación para la gran cantidad de pequeñas asociaciones que existen en nuestro país.

Con la última reforma fiscal, desde 2015 es posible desgravar más por las aportaciones realizadas a este tipo de entidades, pudiendo recuperar hasta la mitad de la cantidad donada. Se tiene en cuenta la constancia y fidelidad realizando donaciones, cuanto más tiempo se hagan aportaciones a una entidad, mayor será la deducción. La finalidad de estos incentivos fiscales es conseguir aumentar el volumen de donantes y que las donaciones sean más estables.

Es fundamental poder acreditar las donaciones, mediante certificado emitido por la entidad beneficiaria, donde aparezca el número de identificación fiscal del donante y de la entidad.

En la Declaración de la Renta: deducciones de los donativos de personas físicas.

Los primeros 150€ permiten desgravar el 75%. A partir de esta cantidad se puede deducir el 30%.

Además, si se ha donado una cantidad igual o superior a la misma organización durante los dos últimos ejercicios para premiar la fidelidad, ese porcentaje será del 35%. No obstante, hay que tener en cuenta que el límite de esta deducción está fijado en el 10% de la base liquidable del IRPF.

En el Impuesto de Sociedades : deducciones de los donativos de personas jurídicas.

En el caso de las donaciones efectuadas por personas jurídicas, como sociedades mercantiles, se puede deducir un 35% de la aportación donada del Impuesto de Sociedades.

Además, si se ha donado una cantidad igual o superior a la misma organización durante los dos últimos ejercicios para premiar la fidelidad, ese porcentaje será del 40%. No obstante, hay que tener en cuenta que el límite de esta deducción está fijado en el 10% de la base imponible del período impositivo.

Cuando presentes tu declaración de Renta o tu declaración de Impuesto de Sociedades si eres una empresa, no olvides aplicar la deducción por donativos si procede. Si necesitas consejo profesional para aprovechar todas las ventajas fiscales, puedes contar con nuestro equipo de asesoría fiscal en Zaragoza.