Cada vez son más los autónomos que invierten en publicidad de redes sociales para dar visibilidad a su negocio, captar clientes y comunicarse con su comunidad. Es una herramienta habitual y, en muchos casos, necesaria.
¿Qué ocurre con esos gastos a nivel de IRPF, son gastos deducibles?
La Dirección General de Tributos se ha pronunciado recientemente en la Consulta Vinculante V1139/2025, de 30 de junio de 2025, y confirma que sí pueden ser deducibles, siempre que se cumplan ciertos requisitos.
La consulta la plantea una profesional autónoma que regenta un centro maternal de preparación al parto y que utiliza redes sociales como medio de comunicación y publicidad. Su pregunta es muy concreta ¿puede deducirse en el IRPF los gastos derivados de ese uso?
Índice
Qué dice Hacienda
La DGT recuerda que el artículo 28.1 de la Ley del IRPF remite a las normas del Impuesto sobre Sociedades para calcular el rendimiento neto de las actividades económicas en estimación directa.
Esto significa que solo serán deducibles aquellos gastos que guarden correlación con los ingresos. Dicho de otro modo, es necesario demostrar que la inversión en redes sociales tiene sentido económico dentro de la actividad: que contribuye, directa o indirectamente, a generar ingresos.
Un punto importante es que la comprobación de esa correlación no es teórica, sino práctica. La Administración será la que valore en cada caso si el gasto de publicidad está realmente vinculado a la actividad.
Los gastos en redes sociales en general se pueden deducir íntegramente siempre que se cumplan tres condiciones básicas:
Correlación con la actividad. Que el gasto esté directamente relacionado con la obtención de ingresos de la actividad.
Justificación documental. Conservar la factura original, con todos los datos que marca el reglamento de facturación.
Registro contable. Anotar el gasto en los libros-registro obligatorios para los autónomos que tributan en estimación directa.
Recomendaciones
Desde nuestra experiencia como asesoría de empresas, te damos unas recomendaciones si inviertes en redes sociales para potenciar tu negocio.
Definir bien las campañas. Si queda claro el objetivo, público y presupuesto, será más fácil demostrar que el gasto está ligado a la actividad y a la obtención de ingresos o ventas. Además, contar con un plan previo permite evaluar resultados y ajustar las acciones para que la inversión sea realmente rentable.
Solicitar siempre facturas completas. Asegúrate de que las plataformas (Meta, Google, TikTok, etc.) o las agencias que gestionen tu publicidad te emitan facturas con todos los datos fiscales correctos. Un recibo o justificante de pago no sustituye a una factura válida a ojos de Hacienda. Atención ya que estas facturas pueden ser intracomunitarias, y por tanto hay que informar de las mismas a través del modelo 349 y contar con la inscripción en el ROI (registro de operadores intracomunitarios).
Llevar un registro contable claro y ordenado. Anotar los gastos en la categoría de publicidad dentro de los libros-registro y mantenerlos clasificados te evitará problemas si la Agencia Tributaria solicita una revisión.
Guardar evidencias adicionales. Informes de alcance, métricas de campañas, pantallazos de anuncios y resultados pueden ser pruebas muy útiles para reforzar la vinculación entre el gasto y la generación de ingresos. Aunque no son obligatorias, ayudan a demostrar el nexo con la actividad.
Cuidar la proporcionalidad. La inversión en publicidad debe ser coherente con el volumen de ingresos y el tamaño del negocio. Un gasto excesivo en redes sociales respecto a la facturación puede despertar dudas en una inspección.
Separar lo personal de lo profesional. Si utilizas redes sociales también a nivel personal, es recomendable tener cuentas o campañas diferenciadas para la actividad profesional, de forma que no haya confusión sobre qué gastos pertenecen al negocio.
Revisar periódicamente la estrategia. No se trata solo de deducir el gasto, sino de asegurarte de que la publicidad cumple su función de atraer clientes. Un seguimiento regular te ayudará a optimizar la inversión y mantener la justificación ante Hacienda.
Conviene ser rigurosos y tener capacidad de probar estos gastos, ya que la Administración puede revisar si realmente existe esa vinculación con la actividad y si los importes son razonables.
En Afiris acompañamos a los autónomos para que tengan seguridad a la hora de deducir sus gastos y aprovechen al máximo las ventajas fiscales de su negocio, también en el terreno digital.








