En nuestra actividad como asesoría para emprendedores somos testigos de muchos errores que las personas cometen por no tener la información adecuada, incluso a veces por tener exceso de información ya que entre artículos de internet, recursos para emprendedores…. Se hacen un lío.

En este post recopilamos algunos de los principales errores que se cometen al realizar el alta en actividad, te aconsejamos buscar consejo profesional para ahorrarte disgustos.

En Afiris nos gusta utilizar lenguaje inclusivo pero la legislación a veces nos lo pone difícil, por lo que debemos señalar que los términos utilizados en género masculino como autónomo se entienden para referirse a las personas en general.

25 errores al darte de alta como autónomo

1. Darte de alta en Hacienda pero no darse de alta en el Régimen Especial de Autónomos (RETA).

Esto es correcto sólo en caso de cumplir requisitos, y la Seguridad Social cada vez controla más que se realicen las altas, sobre todo desde que existe la tarifa plana para emprender.

Si no te das de alta adecuadamente, la Seguridad Social podría reclamar el pago de las cuotas que deberían haberse pagado desde el inicio de la actividad, así como un recargo de un 20%.

Por lo tanto, es sumamente importante cursar alta RETA, y así darse de alta como autónomo correctamente

2. Escoger una base de cotización de autónomos que no sea adecuada para ti.

Como no podemos predecir el futuro cuando se empieza una actividad es habitual elegir una base de cotización mínima para autónomos, pero para tomar la decisión correcta hay que tener en cuenta la vida laboral anterior y las prestaciones sociales que genera dicha cotización. Y con toda esa información, y teniendo en cuenta la situación personal y patrimonial decidir la base más adecuada. También es posible contratar seguros privados, aquí tienes una comparativa.

3. Desconocer tus prestaciones sociales.

Porque la cuota mensual que se paga a la Seguridad Social sirve para algo, y es fundamental que conozcas tus derechos como autónomo: incapacidad temporal, jubilación, maternidad, paternidad… Por ello, es muy importante que conozcas tus prestaciones como autónomo.

Desde nuestra asesoría laboral además de asesorar realizamos una labor divulgativa a través del blog y redes para asegurarnos que todos los autónomos conocen los derechos y no se pierden nada. Te animamos a seguirnos en las redes.

4. Desconocer las opciones para pagar menos a la Seguridad Social.

La seguridad social ofrece bonificaciones a los autonomos que se den de alta por primera vez (o que haya pasado un tiempo desde su alta anterior). La más destacable es la tarifa plana, de 60 euros durante el primer año que luego va subiendo hasta alcanzar la cuota mínima general. En algunas Comunidades Autónomas como Madrid, se amplía esta tarifa plana, y también tienes ventajas extra en caso de que vivas en una población de menos de 5.000 habitantes.

También existe una bonificación por pluriactividad, en caso de trabajar como autónomo y también por cuenta ajena.

Si eres autónomo societario es decir por pertenecer a una sociedad, atención que es posible reclamar la aplicación de las bonificaciones te lo contamos aquí.

5. No hacer correctamente las facturas.

Las facturas deben estar numeradas correlativamente y contener todos los datos necesarios como nombre, NIF, dirección, base imponible, tipos de IVA y retención….además, no puedes emitirlas cuando quieras, tienes que observar los plazos del Reglamento de Facturación.

6. No tener justificantes y facturas de los gastos.

Es fundamental que todo lo relacionado con la actividad esté documentado, y para que los gastos sean deducibles necesitas facturas. Cuesta un poco cambiar el chip porque como particulares no estamos pidiendo facturas todo el tiempo pero recuerda que como autónomo, un gasto bien justificado significa menos impuestos a pagar.

7. No llevar una buena gestión interna.

Puedes buscar un software de facturación y contabilidad (te lo recomendamos ya que hay alternativas gratuitas o muy baratas), usar una Excel o un cuaderno de “cuenta de la vieja”, lo que tú quieras pero consideramos imprescindible que lleves un control interno de tu facturación, ingresos y gastos, cobros y pagos.

8. Mezclar las finanzas personales con las de la empresa.

Te aconsejamos tener cuentas y tarjetas profesionales separadas de las personales, para poder justificar mejor a Hacienda en caso de que te solicitaran documentos, y para una mejor gestión y organización interna.

9. Pensar que tienes una nómina.

Los autónomos no tienen una nómina como tal, salvo que sean societarios, así que como te decíamos en el consejo anterior, organiza bien tus ingresos y gastos ya que la “nómina” será el beneficio que quede, por eso te aconsejamos tener una cuenta personal para poder transferir esos importes.

10. No dedicar tiempo a la gestión.

Facturar, llevar control interno, prever el pago de impuestos…. Para tener una buena organización y evitar sustos es fundamental que dediques el tiempo suficiente a la gestión de la actividad.

La contabilidad oficial tendrás que tenerla en los términos que solicita Hacienda para los libros registro de facturas.

11. No presupuestar y poner precios correctamente.

Es fundamental tener un buen análisis de costes y poner los precios adecuados a tu actividad, conociendo también los precios que ofrece la competencia. Además, una vez realizada hay que medir la rentabilidad de cada operación y calcular las desviaciones para asegurarnos de que estamos acertando con los precios. En Afiris podemos ayudarte con todo esto, pregunta por nuestro servicio de consultoría empresarial.

12. No elegir la forma de tributación más beneficiosa.

Cuando se presenta el alta en actividad, mediante el modelo 036 o 037 hay que marcar las obligaciones tributarias correspondientes en materia de IVA e IRPF. Es importante conocer que además del régimen general de IVA existen el régimen simplificado, el recargo de equivalencia, el criterio de caja….

En IRPF podemos escoger entre estimación directa normal o simplificada y estimación objetiva (módulos), pero sólo para algunas actividades y poniendo atención a los límites que establece la normativa.

13. No indicar correctamente las obligaciones de IVA e IRPF.

Al darte de alta hay que marcar las casillas correspondientes, y es lo que marca las obligaciones trimestrales y anuales que tendrás. En función del tipo de actividad que realices y quiénes vayan a ser tus clientes (particulares o empresas), tendrás obligación o no de realizar pagos fraccionados de IRPF.

Si no eliges bien las casillas tendrás que hacer cambios posteriores en tu alta censal y es posible que los errores te acarreen problemas con Hacienda.

14. No elegir el epígrafe adecuado del IAE.

Al presentar el alta en actividad hay que elegir un epígrafe del IAE que se corresponda con la actividad o actividades que vayan a desarrollar. Es posible elegir varios, y determinará la forma en la que tributarás en IVA e IRPF.

Es fácil que tengas dudas respecto a qué epígrafe debes elegir. La lista de IAE es muy antigua y hay profesiones que no aparecen, hay que escoger el que mejor se adapte a lo que haces.

15. No aplicar correctamente las retenciones.

El tipo de retención a practicar también viene definido por el alta en Hacienda. Los profesionales y artistas autónomos, de las secciones segunda y tercera del IAE están obligados por norma general a aplicar retención siempre que emitan facturas a empresas u otros autónomos con residencia fiscal en España. El tipo general es de un 15% pero si se cumplen requisitos puede ser de un 7% el primer ejercicio y siguientes.

16. Confundir el domicilio fiscal con el domicilio de la actividad.

En el alta tendrás que consignar ambos, que pueden coincidir como te explicamos aquí.

17. No indicar la afectación de tu vivienda si trabajas desde casa.

En el caso de actividades profesionales cuando se empieza es habitual reducir costes y alquilar oficina en un coworking o empezar en el propio domicilio. Si vas a desarrollar la actividad desde tu casa, podrás deducirte un porcentaje de gastos de suministros. Es un porcentaje pequeño ya que depende de los metros que utilices, te lo explicamos aquí.

18. Realizar operaciones intracomunitarias sin darte de alta en Registro de Operadores Intracomunitarios.

Si vas a realizar operaciones con la Unión Europea necesitarás darte de alta en el ROI (Registro de Operadores Intracomunitarios). Es un trámite que se realiza mediante el modelo 036 pero no es automático, y es posible que Hacienda quiera hacerte una revisión antes de concederte el registro ya que es un ámbito en el que se realiza mucho fraude.

19. No hacer planificación fiscal.

Es importante calendarizar las declaraciones trimestrales y anuales en función de lo que te corresponda para evitar olvidos de declaraciones e impuestos no previstos. Consulta el calendario fiscal.

Recuerda, ten una hucha para el IVA ahorrarás no sólo ese importe sino también disgustos trimestrales.

A final de año, en noviembre por ejemplo, es importante que revises cómo vas a acabar el ejercicio fiscal y poder tomar decisiones para ahorrar impuestos en la declaración de la renta.

20. Rellenar mal las declaraciones tributarias.

Cada tres meses toca enfrentarse a las obligaciones fiscales y suelen suponer un dolor de cabeza para los autónomos. Es posible que se cometan errores en su cumplimentación que aunque puedan ser subsanados, a veces no te librarás de la sanción.

21. No aplicar el beneficio fiscal por nueva actividad.

Podrás reducir en un 20% el rendimiento neto de tu actividad para así pagar menos impuestos en tu declaración de renta, te lo contamos aquí.

22. No apuntarse en el desempleo.

Realmente no es imprescindible, pero para acceder a subvenciones suele ser un requisito indispensable y además se puede exigir un tiempo de permanencia, así que aunque no estés cobrando ninguna prestación te aconsejamos apuntarte.

23. Equivocarse al solicitar el desempleo para emprender.

Cuando se tiene derecho al cobro del desempleo y se inicia una actividad, hay varias alternativas: capitalizar el paro, compatibilizarlo con la actividad, conservarlo…. En algunos casos la solicitud ante el SEPE debe ser previa al alta y en otros casos, posterior. Es fundamental cumplir con los plazos ya que cometer errores puede dar lugar a la denegación de la prestación.

24. No tener identificación digital.

La Seguridad Social notifica obligatoriamente a los autónomos por medios telemáticos desde octubre de 2018, y la Agencia Tributaria no tardará mucho.

Si tienes suscripción a las notificaciones telemáticas, recuerda revisar el buzón cada 10 días. También puedes contar con un profesional que te ayude a realizar la vigilancia de notificaciones electrónicas

25. No contar con ayuda experta

Como has visto al darse de alta hay muchas cuestiones que tener en cuenta, así que te aconsejamos contar con la ayuda de una persona experta que te aporte tranquilidad y te evite disgustos que se traducen en pérdida de tiempo y dinero.

La normativa cambia continuamente y es importante la actualización constante, así que tener una asesoría de https://www.afiris.es/confianza que se la estudie y te informe de lo importante es una buena inversión para tu negocio.

Además, es posible que Hacienda te mande algún requerimiento , inspección o notificación y es importante conocer el lenguaje de la administración o que alguien te lo traduzca. Ya sabes que Hacienda nos vigila.

Estos errores pueden tener consecuencias, en forma de disgustos y multas con la Administración de Hacienda y Seguridad social, en forma de pérdida de bonificaciones, y también de tiempo y de eficiencia en nuestra actividad empresarial.

Recuerda nuestras recomendaciones y si quieres tranquilidad, habla con Afiris que ya nos encargamos de todo.

Llevamos casi 30 años asesorando a empresas y emprendedores y podemos ayudarte en lo que precises con tu proyecto empresarial, contáctanos y cuéntanos lo que necesitas.